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IGLESIA
LA ESTAMPA DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN 
INDEPENDENCIA - SANTIAGO 

* Nuevas fotografías de diciembre de 2016 al final de la 1º sección de esta reseña





IGLESIA LA ESTAMPA

Corría el día 13 de Octubre de 1786 cuando un vendedor ambulante ofrecía estampas religiosas en la Plaza de Armas de Santiago de Chile.

Un comprador se interesa por una imagen de la Virgen del Carmen. La va a tomar cuando súbitamente la estampa se desprende de sus manos elevándose sobre su cabeza.

Después de un cuarto de hora de suspensión sobre la gente que observaba el extraño fenómeno, comienza a volar por la Calle Puente hacia el Rio Mapocho, lo cruza y toma rumbo hacia la Calle Canadilla (hoy Avenida Independencia.) La muchedumbre corre tras ella sin perderla de vista. Esta sigue por la Canadilla y va a descender blandamente, como una flor, a los pies de una madre que enseñaba catecismo a sus hijos.

El pueblo cristiano y sus autoridades civiles y religiosas vieron en este suceso el deseo maternal de la Santísima Virgen, bajo el titulo del Carmen, de hacerse presente en este lugar para bendecirnos ofreciéndonos a Su Hijo Jesús como Unico Dios y Salvador.

Monseñor Francisco Maran, Obispo de Santiago, interpretando el deseo de la Virgen y el sentir del pueblo cristiano, y en cumplimiento de un voto a la Virgen que lo librara de una muerte segura a manos del cacique Huentelemu, levantó la primera iglesia en 1794, como vice-parroquia de Renca.

Mas tarde, el 22 de Julio de 1819, Monseñor José Ignacio Cienfuegos la nombró parroquia, con el titulo LA ESTAMPA VOLADA DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN.

Desde entonces la piedad popular hacia la Virgen creció cada día más con los favores singulares concedidos que ella.

En dos ocasiones la imagen de la Virgen ha sufrido el odio de la impiedad y del fanatismo.

En la noche del 29 de Junio de 1888 fue robada y arrojada a la acequia que corría a tajo abierto por la Canadilla, pero la corriente no se la llevó y fue devuelta a su lugar.

El 8 de Septiembre de 1913, manos criminales colocaron dinamita para destruir la misma imagen, destruyendo todo lo que había en el nicho, pero ésta no sufrió el menor desperfecto.

Hoy se continua venerando en este Templo Parroquial recientemente restaurado que lleva su nombre, y cuyas campanas aclamaron al Ejercito Libertador después de la gloriosa batalla de la cuesta Chacabuco en 1817. Una vez más la Virgen del Carmen manifiesta su maternal protección a aquellos hijos suyos que se acogían a su poderosa intercesión.

En este año de gracia de 2008 recordamos los 222 años de este provincial acontecimiento mariano, agradeciendo a nuestro Padre Dios por tantos beneficios recibidos, bendiciendo a nuestra Celestial Patrona y orando por todos aquellos hermanos, sacerdotes y laicos de ayer y de hoy, que la han servido generosamente en el Señor.


(DOCUMENTO DE: www.parroquialaestampa.cl, 2008)

UBICACION: Avenida Independencia 633, Recoleta, Santiago.














(FOTOGRAFIAS DE 2014)















(fotografías de WFL, 23 diciembre 2016)


(DOCUMENTO DE: "Chile Ilustrado, Guia Descriptiva del Territorio de Chile y 
Principales Capitales de Provincia“, Recaredo Santos Tornero, 1872)


(DOCUMENTO DE: Revista Zig Zag, N.75, julio 1906)



(DOCUMENTO DE: "Historia del Arte del Reino de Chile", Pereira Salas, 1965)


Perteneciente al arzobispado de Santiago, como Vicaría del Sector Norte, y ubicada en Avenida Independencia 633 esta parroquia de esplendor neoclásico es el segundo templo construido en el lugar entre los años 1890 y 1907. El primero, atribuido a Juan José Goicolea, de tradicional origen colonial fue destruido por el terremoto de 1822.

(DETALLE DE: www.independencia.cl, 15/06/2008)


Esta campana se encuentra al interior de la Parroquia de la Estampa Volada de Nuestra Señora del Carmen, que esta ubicada en la comuna de Independencia. Data del 1806 y tiene su propia historia, la que contaremos más adelante.
Como dato podemos contar que es la campana que taño al paso del Ejército Libertador de los Andes que hiciera su entrada triunfal a Santiago el viernes 14 de febrero de 1817 luego de la victoria en la Batalla de Chacabuco.


(DETALLE DE: Señal 10 Nueva Independencia, www.nueva-independencia.blogspot.com)


(DOCUMENTO DE: www.noticias.iglesia.cl, 15 de junio del 2008, Historia Parroquial)




IGLESIA DE LA ESTAMPA

Habían sido creadas antes, las parroquias del Sagrario (1546), Colina (1579), Santa Ana (1635), Renca (1662), Ñuñoa (1662), San Isidro (1686) y San Lázaro (1775). La nueva parroquia se denominó de La Estampa Volada, habiendo servido primero como Viceparroquia de Renca entre los años 1814 y 1819, para acceder finalmente a la jerarquía de parroquia el 22 de Julio de 1819. Fue erigida como tal por el Gobernador del Obispado de Santiago, Don José Ignacio Cienfuegos y Arteaga, desmembrándola de la Parroquia de Renca.

Su creación estuvo relacionada directamente con la construcción de un templo dedicado a Nuestra Señora del Carmen, el cual fue levantado en el Real Camino de La Cañadilla, habiéndose iniciado sus obras en 1805 y siendo finalizadas en 1814. De ahí se explica el hecho que administrativamente también solía ser mencionada sólo como Parroquia de La Cañadilla privilegiando en dicha denominación, por tanto, una identificación más amplia que apelaba a su localización e identidad territorial subyacente por sobre acepciones de índole meramente religiosas.

En todo caso, el origen y ubicación de la citada iglesia - que para ese entonces resultaba retirada de la ciudad- se explica en un episodio extremadamente peculiar que tuvo lugar el miércoles 13 de octubre de 1786, según lo establece y relata J. Abel Rosales en el Capítulo V de su historia sobre La Cañadilla. Dado que en la actualidad este hecho no se conoce mucho, haremos un breve resumen:

Era habitual en el medio santiaguino colonial la comercialización de imágenes sagradas las cuales eran adquiridas por los creyentes a fin de expresar sus diversas devociones religiosas. El día mencionado, uno de estos comerciantes (Fermín Fabres según lo establece J. A. Rosales) ofrecía en un canasto su mercadería en el portal de Sierra Bella, costado sur de la Plaza de Armas de la ciudad.

Hasta allí se había acercado un interesado con la intención de obtener la estampa de algún santo, encontrando sólo reparos para todas las que se le habían presentado.

"…Eran ya las 11 i media del día cuando don Fermín sacó del fondo de su canasto la última estampa que le quedaba para vencer i atrapar al porfiado casero. Tenía ella unas tres cuartas de alto por dos (media vara) de ancho formada de un papel de regular grosor, que contenía pintada en el centro a la Virgen María i a su alrededor, formando un óvalo, varios medallones en que se veían diversos santos…"

Fue la que finalmente adquirió el comprador, luego de lo cual retomó su camino en el preciso momento que, por calle Ahumada, avanzaba sin ningún reparo una fuerte ráfaga de viento en dirección norte. La turbulencia ocasionó que la imagen le fuera arrebatada de sus manos a su desprevenido propietario, tras lo cual esta fue elevada, iniciando un largo viaje a gran altura por el cielo santiaguino. Enfilando por la calle Puente hacia el sector de La Chimba, fue seguida en su recorrido por una alborotada muchedumbre. Ya cruzado el río y avanzando varias cuadras, la estampa volada comenzó a descender, luego que el ventarrón perdiera intensidad, para, finalmente, posarse sobre las ramas de un árbol frutal de duraznos que crecía en un sitio ubicado en la esquina suroriente de La Cañadilla con el Callejón de los Olivos.




Hasta aquí el relato de lo que fue interpretado por el gentío que participó y presenció el suceso, como milagroso. Pero, la famosa estampa volada tuvo aún que enfrentar nuevos momentos de gran agitación, producto de la disputa que generó su posesión y destino final. Sobre ello no se tiene absoluta claridad en la actualidad perdiéndose su huella en el pasado. La versión más aceptada sería que la imagen desapareció con posterioridad al terremoto de 1822, después de haber estado en el altar mayor de la primitiva iglesia de La Estampa que en la ocasión resultó destruida. La única prueba de su existencia es pues, el relato que como tradición histórica ha perdurado hasta nuestros días. De hecho, oficialmente nunca fue reconocida la condición milagrosa del suceso, toda vez que el expediente probatorio de la causa que se abrió para tal efecto quedó sin ser resuelto, siendo determinante en ese sentido el no existir certidumbre absoluta, precisamente, respecto de la autenticidad de la imagen incorporada como prueba al expediente.

Pero, la mayoría de la gente explicó tan extraordinario suceso como algo sobrenatural, y prontamente el sitio de La Cañadilla se convirtió en lugar de devoción popular. Así lo relata J. A. Rosales señalando que, la arrendataria de aquel terreno:

"… hizo plantar un palo al lado del durazno, con un letrero en que se contaba en breves palabras la historia del suceso, cuya inscripción estuvo a la vista del público por algún tiempo, visible desde el camino i tapia de por medio.

Toda la buena jente del ese barrio acudió desde entonces a orar reverente al lado del palo i del durazno, especialmente en las tardes veraniegas, mientras de todas partes llovían las velas de sebo de a cuartillo i de a medio para que se encendieran de noche en toda época del año. Aquel venturoso árbol pasó a ser el más codiciado de todos, i su propietario tenía que andar poco menos que con cuatro ojos (i era vizca i entrada en años) para que no desapareciera en un santiamén, pues eran innumerables los peregrinos que ocurrían a sacarle una pús para injerto, una ramita o simplemente algún par de hojas para algún santo i eficaz remedio interior, usadas como infusión, i también en huntura o estoplasma para los frecuentes casos de maleficios, daño i mal de ojo en que tanto creían entonces. Entusiasmado por su parte el Obispo Aldai, concedió cuarenta dias de indulgencia a todo fiel cristiano que, parándose frente al durazno, rezara de buena fe alguna oración, con lo cual las peregrinaciones aumentaron i se trató de esta manera por el vulgo de llevar al convecimiento de un milagro a los que dudaban de él, que no eran pocos, (…). (…) fue de la época de las indulgencias de Aldai (noviembre o diciembre de (1786) cuando los duraznos de la estampa (así llamados), adquirieron su gran boga, principiando por ser bocado sólo de canónigos i de jente de alto copete, i con el cual se chupaban los dedos la superiora de cada monasterio i el prior o provincial de cada convento, en alguna solemne ocasión del año. Pero bien pronto empezó el apojeo en jeneral para todos los duraznos de Santiago i sus contornos, porque era cosa de gran tono el comerse las blandas rebanadas del jugoso i santificado fruto, i de aquí el empeño de unos por obtenerlo a cualquier precio, especialmente si se trataba de jente acomodada, i de otros por venderlo con toda garantía, por más que se tratara de un engaño o embuste".

Fue en el año de 1805 cuando, en uno de sus paseos habituales por el sector de La Chimba, el Obispo don Francisco de Borja José Marán se detuvo un momento en el sitio de La Cañadilla donde los devotos se congregaban ante el célebre árbol frutal. Hombre de recursos, se dice que en ese momento tuvo la ocurrencia de levantar en aquel predio una iglesia dedicada a Nuestra Señora del Carmen a quien consideraba su protectora y de la cual era fiel devoto. De ese modo, no sólo rendiría culto a la Virgen, sino que prestaría un gran servicio a la población de La Chimba en continuo crecimiento y poco asistida de templos públicos. La gente luego denominó a esta construcción la "Iglesia de La Estampa Volada".

La obra le fue encargada a Juan José de Goycoolea y Zañartu, principal discípulo de Joaquín Toesca, quien elaboró sus planos, iniciándose su construcción el mismo año de 1805. Muerto Marán en 1807, la obra fue continuada con algunos inconvenientes hasta ser terminada el año 1814. Pero el edificio tuvo una corta existencia dado que fue destruido por el terremoto de 1822. Sin embargo, una imagen que da cuenta de ella se conserva inserta en un cuadro que retrata al Obispo Marán y que se encuentra en el Museo de la Catedral de Santiago. En esa pintura se aprecia su fachada principal de tres cuerpos de altura, concebida según preceptos neoclásicos, demostrando la grandiosidad de su fábrica. J. A. Rosales señala:

"… La primera partida asentada en la nueva iglesia del Carmen de La Cañadilla, vulgo La Estampa, es la del bautismo de un hijo del vecino del barrio don Manuel Joaquín Valdivieso, padre del Arzobispo de este apellido, cuyo vástago se llamó José Ramón Niceto Jesús de los Dolores. Como primera ceremonia de esta naturaleza, se hizo una fiesta bulliciosa, en que se quemó mucha pólvora i sonaron las campanas hasta poner en alarma a todo el quieto i silencioso barrio."

El presbítero Raymundo Arancibia S., en su estudio sobre las Parroquias de la Arquidiócesis de Santiago 1840 -1925, refiere que la actual iglesia de La Estampa comenzó a ser edificada en 1890, de acuerdo a los planos realizados por el arquitecto de origen francés don Eugenio Joannon Crozier. De ser así, sería una de las primeras obras realizadas por este connotado profesional galo llegado al país en 1889. Con ella, Joannon daría inicio a su intensa producción arquitectónica religiosa dentro del ámbito santiaguino.

Comentarios

En la actualidad, la iglesia de La Estampa patentiza con elocuencia, el inexorable paso del tiempo; lo más lamentable no es tan sólo el menoscabo de su estructura arquitectónica con desafortunadas intervenciones en su interior tras el terremoto de 1985, ni la degradación urbano-arquitectónica de su entorno inmediato, sino el olvido de aquella connotación histórica que en su momento la hizo ser uno de los principales templos de la ciudad. Su mítico origen ya no es parte de la memoria colectiva de la comunidad, ni suscita las manifestaciones de devoción de otrora.

Su sobria pero imponente fachada hacia la antigua Cañadilla es, quizás, lo único que evidencia un significado que para muchos es simplemente un secreto o una incógnita. En ella se puede reconocer el espíritu grandioso que perseguía en su origen el Obispo Marán, delatando aún su pasada importancia.

¿Cuántas iglesias en Santiago pueden señalar un origen tan peculiar como el de La Estampa? ¿Cuántas podrían sentirse orgullosas de haber surgido como expresión tangible de una religiosidad popular tan propia a nuestra sociedad colonial, independiente de si existió o no un milagro de por medio? ¿Cuántas se relacionan con tal fuerza a la historia urbana de un sector específico de Santiago?

Pareciera ser que la iglesia de La Estampa Volada de Nuestra Señora del Carmen merece un reconocimiento que simplemente revalorice su inigualable tradición histórica, algo que sin duda colaboraría, a su vez, a reforzar la identidad territorial comunal.

Dado que el tema religioso es delicado en cuanto a sus implicancias teológicas, es posible que sólo baste instalar en el atrio de la iglesia una placa recordatoria que dé cuenta de su historia.




(DOCUMENTO DE: "Razón de Identidad Histórica y Posibilidades de Expresión en el Espacio Público de Independencia", Patricio Duarte Gutiérrez, Revista de Urbanismo N.4, julio 2001, U de Chile, www.revistaurbanismo.uchile.cl)



DOS PERSONAJES LIGADOS A LA IGLESIA LA ESTAMPA

De la Estampa Volada a la Inmortalidad

- Eduardo Cruz - Coke Lassabe 


En 1915 ingresó a la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, graduándose de médico en 1921. Como estudiante provinciano, Cruz-Coke era pensionista en la Parroquia de la Estampa Volada de Nuestra Señora del Carmen, cercana a la Escuela, por lo que permanentemente, participaba en las actividades universitarias.




Fundó la Asociación Nacional de Estudiantes Católicos (ANEC) inspirado en la doctrina social de la Iglesia. En 1920 se incorporó al Partido Conservador.

En 1937 fue nombrado ministro de Salubridad y Trabajo por el Presidente Arturo Alessandri.

En 1941 fue elegido senador por Santiago por el período comprendido entre 1941 y 1949. Formó parte de la Comisión de Higiene, Salubridad y Asistencia Pública. Fue reelegido para el siguiente período, de 1949 a 1957, durante el cual integró la Comisión de Defensa Nacional.

Fue Candidato a la presidencia de la República en 1946.

Entre 1958 y 1960 fue embajador de Chile en Perú.

En 1963 fue presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica

Ha sido considerado como uno de los maestros fundadores de las ciencias biomédicas chilenas. Ayudante de Microscopia del doctor Noé

1926 volvió a iniciar una nueva era de desarrollo de las ciencias médicas, al fundar la Sociedad de Biología de Santiago en 1928.

En 1973 el Colegio Médico lo condecoró por sus aportes a la Medicina. Falleció el 18 de marzo de 1974.


- Grumete Juan Bravo, Vecino Ilustre y Héroe Nacional

Vecino ilustre, el gran héroe Grumete Juan Bravo, impávido natural de la Parroquia La Estampa y héroe popular. Así lo describe en el texto de Historia de la Campaña de Tarapacá, desde la ocupación de Antofagasta hasta la proclamación de la dictadura en el Perú, Don Benjamín Vicuña Mackenna. 




Juan Bravo, quien el 21 de Mayo de 1879, con tan solo 14 años de edad, formaba parte de la tripulación de la Goleta “Covadonga”, ese día haría gala de su puntería y gran manejo del fusil al tener por blanco a los sirvientes del cañón de proa de la “Independencia”. Con tanto acierto procedió el Grumete Bravo, que los fue eliminando uno a uno, impidiendo así la utilización de dicha pieza de artillería hasta la rendición de la nave peruana en los bajos de Punta Gruesa.


(DOCUMENTOS DE: Señal 10 Nueva Independencia, www.nueva-independencia.blogspot.com, 14 de agosto de 2007)