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CRUZ MONUMENTAL
ISLA TENGLO, PUERTO MONTT







En compañía de mis queridas madre Reina y hermana Lorena
Fotografías de WFL, 4 sep 2016


LA ISLA TENGLO

La isla Tenglo se encuentra umbilicalmente unida al destino de Puerto Montt y sobre la etimología del vocablo, aún no existe claridad; unos lo hacen derivar de Treng-lol, cerro mítico que habría permitido salvar del diluvio a una parte de la humanidad indígena. Según otros, significa "tendido", y no falta quien asegure que proviene de Treng-treng, adversario de Caicaivilú en la descomunal lucha que sostuvieron por el dominio del planeta, de acuerdo a la mitología chilota.

EL PRIMER VISITANTE

A mediado de febrero de 1558, la hueste del gobernador de Chile, García Hurtado de Mendoza acampaba en la playa de Pelluco, desde allí incursionó por Piedra Azul y Lenca, en tanto Alonso de Ercilla y Zúñiga, en una piragua facilitada por los indígenas, recorrió las islas frente a Puerto Montt. En el Canto XXXVI de "La Araucana" dejó escrito: "Entré en otras dos islas (Tenglo y Maillén), paseando sus pobladas y fértiles orillas, vi los indios y casas fabricadas de paredes humildes y techumbres, los árboles y plantas cultivadas, noté de ellos las cosas señaladas, los ritos ceremonias y costumbres y la ley y obediencia en que vivían".

NACE PUERTO MONTT

Un mes antes que llegaran los primeros inmigrantes alemanes a Melipulli (28.nov.1853) el gobierno ordenó al Agente de Colonización, don Vicente Pérez Rosales, la adquisición de cincuenta yuntas de bueyes y cincuenta vacas paridas destinadas a los colonos. Una vez hecha la compra, en Calbuco y Maullín, como no habían potreros adecuados para dejar los animales se decidió trasladarlos a Tenglo, que contaba con abundante pasto y no existía el riesgo del desbande. Esta es la primera ocupación de la isla sobre la cual se tiene registro. 

Posteriormente, la Marina de Guerra determinó que el sector de La Puntilla reunía las condiciones para instalar un fondeadero, de tal forma la "Esmeralda", que participó en la fundación de Melipulli, fue una de las primeras naves en recibir reparaciones.

Al parecer no hubo gran interés por solicitar tierras en Tenglo, sólo en 1885 don Augusto Hoffmann, casado con Carolina Schwabe se instalaron en el mismo lugar que hoy ocupa la Quinta Hoffmann, dedicándose a la crianza de abejas y horticultura. Sin embargo, gran parte de la isla fue ocupada, en este periodo, por familias chilotas cuyos apellidos subsisten hasta hoy: Agüero, Alvarado, Gallardo, Gómez, Mansilla, Soto, Vera, Uribe y Ulloa.

LA PUNTILLA

Al abandonar Carlos Ibañez del Campo abruptamente el gobierno (a principio de los años 30), dejó aprobado un amplio plan de obras públicas para Puerto Montt, que incluía la construcción del puerto, la avenida costanera, mejoramiento de caminos y varios edificios. Por este motivo se instaló en La Puntilla una fábrica que confeccionaba grandes bloques de cemento destinados al relleno del terraplén sobre el cual se apoyó la costanera, igualmente se fabricaron pilares de hormigón armado y se instaló un horno para hacer ladrillos.

En los inicios de 1940, en el mismo lugar, se instaló el astillero "Cóndor", ofreciendo servicios de armado y mantención de naves. Al comienzo botaron varias lanchas de pasajeros que efectuaban servicios de cabotaje entre Calbuco, Huar, Maillén, Cochamó y el sector cordillerano.

LAS QUINTAS DE RECREO

Los hermanos Germán y Carlos Hoffmann Schwabe continuaron la tradición familiar y a comienzos del siglo 20 abrieron una Quinta de Recreo que le daría renombre a la isla. Se especializaba en onces alemanas, curantos y asados al palo, pero el producto más apetecido era la chicha de manzana proveniente de sus propias arboledas. 

Otra de las famosas era la Quinta García de don Francisco García. A mediados de los 40 se encontraba funcionando como "Balneario y Recreo Tenglo", establecimiento que contaba con una cómoda playa y juegos infantiles; sus propietarios eran los socios Meneses y Muñoz. En los 50 la Quinta de Chano Pérez era muy conocida, pues los platos individuales de curanto que se servían podían dejar satisfecho a media docena de cristianos.

LOS HIPPIES

La llamada "revolución de las flores" llegó tardíamente a nuestra ciudad, los primeros jóvenes melenudos predicadores de la paz y el amor escandalizaron a la población a fines de los 70, e hicieron de la playa de Tenglo, sector La Puntilla, el lugar predilecto para encender fogatas y cantar bajo la luz de la luna o empapados con las lloviznas matinales.

En 1970 funcionaban varias discoteques con un servicio continuo de boteros. Mario Cárdenas Godoy (poeta popular) a la sazón de juveniles 17 años recuerda: "Alrededor de las 20 horas, especialmente en verano, la parte de La Puntilla se iluminaba como una ciudad, habían restaurantes y discoteques, donde se podía pasar toda la noche bailando y conversando sobre la filosofía de los hippies. Después del mediodía regresábamos a bañarnos, en esa época no existía contaminación en el canal de Tenglo y era un deleite ver entrar y salir los barcos. Además, la playa de La Puntilla siempre tuvo un carácter popular a diferencia de Pelluco que era más exclusivo".

LA CRUZ

En la actualidad uno de los símbolos más representativos de Tenglo y de Puerto Montt, es la cruz monumental. En agosto de 1983 fue levantada gracias al impulso del alcalde don Jorge Brahm Yurazsceck, quien contó con la inestimable ayuda del ciudadano italiano, avecindado en nuestra ciudad, Pietro Querubini.

(* "La isla Tenglo", diario "El Llanquihue" de Pto. Montt, 4 de julio de 2004, César A. Sánchez Vera, www.diariollanquihue.cl / CORREGIDO POR FALTAS DE ORTOGRAFIA)