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IGLESIA
SAN FRANCISCO DE BORJA
CARABINEROS DE CHILE
(Ex Capilla Sagrado Corazón de Jesús - Hospital San Borja,
de las Hermanas de la Caridad)
SANTIAGO





IGLESIA DE CARABINEROS DE CHILE

El viernes 23 de abril de 1976, con especial solemnidad, Carabineros de Chile recibió oficialmente la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, la que fue destinada al Servicio Religioso de la Institución. La ceremonia fue presidida por el General Director de la época, General Director don CESAR MENDOZA DURAN (Q.E.P.D.).

El hermoso templo, de estilo gótico; ubicado en calle Carabineros de Chile Nº 160, frente al ex Edificio Diego Portales; fue ordenado construir por las Hermanas de la Caridad junto al desaparecido Hospital San Borja, cuando dicho nosocomio era administrado por esa Congregación. La primera piedra se colocó el 8 de enero de 1872, siendo Presidente de la República Federico Errázuriz Zañartu y Arzobispo de Santiago Monseñor Rafael Valentín Valdivieso. Fue terminada en 1876.

Cabe señalar que la referida Congregación religiosa fue fundada por San Vicente de Paul en el siglo XVII, para la asistencia benéfica en hospitales, asilos y hospicios, y llegó a Chile, desde Francia, durante el gobierno del Presidente don Manuel Montt Torres (1851-1861).

Respecto a la nacionalidad de sus constructores existen dos versiones. Mientras hay quienes atribuyen la obra al arquitecto británico Hovender Henry, otros aseguran que correspondería a profesionales de origen francés. Sin embargo, un libro publicado en inglés en 1900, que carece de editorial, señala que el arquitecto de tan hermosa capilla fue G. Hovenden Henry, y no Hovender como se indicó anteriormente. Este, habría sido miembro del Instituto Real de Arquitectos Británicos.

El señalado texto, cuyo título es “Old timers, english and american in Chile”, de un cronista que figura con el extraño seudónimo de “Quién sabe”, indica que Hovenden “tuvo bastante éxito en Santiago, pero su salud decayó; fue atendido en el Hospital San Borja, cuya capilla estaba siendo construida bajo su cuidado. Cuando ya no pudo abandonar su pieza, consiguió que le instalaran espejos de tal manera que, con ellos, pudiera vigilar el trabajo de la torre. A su costa hizo traer los vitrales de color y, al morir, dejó todos sus ahorros; unos miles de dólares, para completar la capilla con la condición, se dijo, de que sus diseños se llevaran a cabo”.

La capilla fue erigida como “Iglesia Pública” el 4 de Mayo de 1876, y tiene gran semejanza con la Catedral de Saint-Chapelle, de París. Sus 29 vitrales, la roseta central y las imágenes fueron encargados a Francia.

En 1967, a raíz de la remodelación del sector, la ex Corporación de Mejoramiento Urbano, CORMU, anunció la demolición del viejo Hospital San Borja, lo que también involucraba a su capilla. Las religiosas y los médicos que trabajaban en dicho hospital se movilizaron buscando el apoyo de las más altas autoridades para que la medida quedara sin efecto.

Se recordó que el Hospital había sido fundado por Carlos III, mediante Real Cédula de fecha 3 de Junio de 1771, por lo que ya como Institución se acercaba a los doscientos años, y que si el Hospital iba a desaparecer con la Remodelación San Borja, al menos podía dejarse la capilla, que no sólo era testimonio histórico, sino también un aporte estético al futuro barrio.

En 1975, la oportuna intervención de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile, cercana al lugar, detuvo la demolición, gracias a lo cual la fina y grácil torre gótica, casi escenográfica, sobrevive hasta hoy.

Las autoridades pertinentes; Ministerio de Bienes Nacionales, Ministerio de Salud y Arzobispado; debían decidir que pasaría con la Iglesia. Fue entonces cuando el Ministro de Salud de la época, el entonces Mayor de Sanidad de Carabineros, don Winston Chinchón Bunting, le informó esta situación al Jefe del Servicio Religioso, Teniente Coronel (Capellán) don Luis Alberto Fajardo Pincheira (Q.E.P.D.), quien apoyado por el Alto Mando Institucional realizó todas las gestiones necesarias hasta lograr la cesión de la Iglesia, que permitiría satisfacer las necesidades espirituales del personal de Carabineros de Chile. Se concretaba así un anhelo largamente acariciado.

El 19 de Noviembre de 1975, la Ex CORMU, entregó la Iglesia a Carabineros de Chile. De inmediato se inició su restauración. Además, comenzaron a remozarse el parque con frondosos árboles y los jardines con fuentes de agua que la rodean. Prestaron valiosa cooperación la Dirección del Ferrocarril Metropolitano; METRO; la firma Loewer, la Ilustre Municipalidad de Santiago, el Parque Metropolitano y el Cuerpo de Bomberos de Santiago. El Arzobispado la entregó canónicamente el 8 de Marzo del año siguiente.

A la ceremonia de recepción de la iglesia asistieron autoridades civiles, eclesiásticas y de las Fuerzas Armas y de Carabineros. En emotivas palabras el Capellán Fajardo destacó el acontecimiento. La Homilía y bendición episcopal estuvieron a cargo del entonces Vicario General Castrense, Monseñor Francisco Gilmore Stock. El coro de Aspirantes a Oficiales realzó el acto interpretando polifonías litúrgicas.

En 1982, se le modificó el nombre. De capilla del Sagrado Corazón de Jesús pasó a llamarse Iglesia de San Francisco de Borja, como un homenaje a ese cortesano que fue el Duque de Gandia, cuya vida cambió el día en que se abrió el féretro de la otrora joven y bella Emperatriz Isabel de Portugal, para dar fe del hecho al entregarlo a los monjes que debían sepultarla, tras lo cual decidió optar por la vida religiosa y al enviudar de su esposa, quien era dama de compañía de Isabel, ingresó en la Compañía de Jesús, en donde llegó a ser su general (1565), alcanzando luego la santidad. Por eso se le representa con una calavera en la mano.

(DOCUMENTO ORIGINAL DE: Cuerpo de Generales de Carabineros, Generales en Situación de Retiro, en www.generales.cl)


UBICACION: calle Carabineros de Chile 160, sector Alameda altura 230, Universidad Católica - Baquedano (Metro)































IGLESIA SAN FRANCISCO DE BORJA Y MONUMENTO A LOS MARTIRES DE CARABINEROS DE CHILE
Vista desde el Cerro San Cristóbal


NAVE CENTRAL Y LATERALES


















































ALTAR MAYOR








VITRALES













* Un muy especial agradecimiento al señor Sargento de Guardia de la Iglesia de Carabineros de Chile (sep 2014)


VISTA DESDE EL CERRO SAN CRISTOBAL


 MONUMENTO A LOS MARTIRES DE CARABINEROS DE CHILE











(FOTOGRAFIAS DE 2014)


HOMENAJE A CARABINEROS DE CHILE

A SUS HOMBRES CAIDOS



A SU NOBLEZA, SERVICIO, ENTREGA, CARIÑO, VALOR Y CORAJE















INICIOS DEL HOSPITAL SAN FRANCISCO DE BORJA


"Dado que el Presidente de mi Real Audiencia de Santiago de Chile me expone la conveniencia de separar los hombres de las mujeres en el Hospital de San Juan de Dios de esa ciudad por las contingencias a que están expuestas las enfermas por la proximidad de las salas en que residen ambos sexos con el sólo resguardo de una débil puerta que las divide, procédase al traslado de dichas enfermas a la casa del Marqués de Montepío (o Casa de Huérfanos ) o al Noviciado de los Jesuitas, bajo el nombre de Hospital de San Francisco de Borja, con fondos sustentados por las haciendas de Bucalemu y Pudahuel. Yo, el Rey Carlos lll de España". Cédula Real emitida en Aranjuez, 20 de Mayo de 1758.

Catorce años pasaron antes que el Hospital de Mujeres San Francisco de Borja iniciara sus funciones, en 1772. Ubicado en la Alameda de las Delicias, entre Castro y Dieciocho actuales, este Hospital tenía 20 camas en sus tres salas y era atendido por un solo médico. Pronto aumentaron a 110 camas lo que obligó a contratar un "Surujano" y un "Sangrador" ( o "Flebótomo"). El Primer Reglamento, manuscrito, del Hospital establecía la obligación de los médicos de permanecer en el establecimiento desde las 6 de la mañana hasta las 16 horas (10 horas) en Verano y entre las 7 y las 15 horas en Invierno. El 1° libro de Estadísticas del recién fundado hospital registra el ingreso de la primera enferma, doña Tadea Visperier, quien llegó aquejada de "chabalongo" (tifus exantemático).

Setenta y cinco años funcionó este hospital en ese lugar y, en 1847, se trasladó a un nuevo Hospital en la Alameda de las Delicias, entre Maestranza (actual Portugal) y el Camino de Cintura (actual Vicuña Mackenna), extramuros del Santiago de entonces (Figura 1). Como todo hospital que se respetara, poseía una capilla, copia fiel de la "Sacre Chapelle" de los reyes de Francia en París (Figura 2).

1850-1872. En este lapso ingresan al Hospital San Borja tres eminencias quirúrgicas: José Joaquín Aguirre, Lorenzo Sazié y Alfonso Thevenot. El primero (chileno) organiza el primer Servicio de Cirugía. Sazié ( francés) practicó la Cirugía y la Obstetricia, dejando, como recuerdo, la "esponja de Sazié" (para "fibrosar" las hernias y mastectomías). Thevenot es traído desde Francia para reemplazar a Sazié, fallecido en 1865. Introdujo la "antisepsia a la francesa", precursora del Acido Fénico de Lister. Consistía en cubrir la herida operatoria con algodón fenicado para impedir la entrada de "miasmas" a la herida.



(DOCUMENTO DE: "Historia de la Cirugía en el Hospital San Francisco de Borja", Dr. Sergio Puente García, Revista Chilena de Cirugía, N.6, diciembre 2006; en SCIELO, Scientific Electronic Library Online, CONICYT, www.scielo.cl)


HISTORIA DEL HOSPITAL SAN FRANCISCO DE BORJA DE SANTIAGO DE CHILE (1772-1944)

(Laval Manrique, Enrique; Ediciones Universidad Católica de Chile. 2011)

El doctor Enrique Laval Manrique fue el fundador del Museo de la Medicina del Servicio Nacional de Salud y de la Sociedad Chilena de Historia de la Medicina, en 1955. Creador, alma y realizador de los Anales Chilenos de Historia de la Medicina, cuyo primer número apareció en 1959. En 1988, las colecciones del Museo y la biblioteca pasaron a formar parte del Museo Nacional de Historia de la Medicina, ubicado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y que lleva su nombre.

En el conjunto de escritos inéditos del doctor Enrique Laval Manrique (1895-1970) se encontraba el trabajo acerca de la Historia del Hospital San Francisco de Borja de Santiago, que junto con la del Hospital San Juan de Dios, publicada en 1949, completan el acontecer y devenir de los dos establecimientos hospitalarios más antiguos de Chile.

Es necesario destacar el conocimiento de primera mano que tenía el doctor Laval Manrique de muchos hospitales a través de documentos administrativos que pasaban por su oficina, en las numerosas visitas de inspección y distintas funciones ejercidas durante toda su época de labor en la antigua Beneficencia, donde llegó a ser Jefe del Departamento Médico. Todo esto lo impulsó a redactar los trabajos generados en la búsqueda permanente en archivos, bibliotecas y bodegas institucionales.

El libro comienza con el relato de la iniciativa de trasladar la sección mujeres del Hospital San Juan de Dios a uno destinado exclusivamente a ellas, inaugurándose el nuevo establecimiento en 1782, en el edificio del Noviciado de San Francisco de Borja, que se encontraba vacante como consecuencia de la expulsión de los miembros de la Compañía de Jesús y situado en la Cañada (hoy Avenida del Libertador Bernardo O'Higgins) al poniente de la calle San Ignacio.

A lo largo de los capítulos aparece la evolución de la actividad del hospital (composición del personal, movimientos de pacientes, listas de enfermedades que los aquejaban, bienes, insumos y presupuestos). El autor presenta la semblanza de administradores y facultativos que impulsaron el crecimiento y avances técnicos, sin eludir los numerosos problemas como la demanda de camas durante las epidemias y a consecuencia de los heridos en los conflictos armados.

En el capítulo III, se da cuenta de la construcción y del traslado del hospital, en 1859, a un nuevo emplazamiento en la Cañada, a unos dos kilómetros al oriente de su ubicación anterior. En el capítulo IV se analiza con detalle la situación obstétrica en Santiago, el súbito traslado de las parturientas, en 1873, desde un edificio del barrio Yungay a una sala del Hospital San Borja y luego la construcción, en 1875, de lo que se conocería como la Maternidad del Hospital San Francisco de Borja.

El capítulo V refiere la vida hospitalaria en las postrimerías del siglo XIX y los primeros decenios del siglo XX, mencionando su transformación en un centro asistencial mixto mediante la habilitación de sectores para hombres.

A pesar de que el relato se detiene en 1944, sin contener párrafos de cierre, sugiriendo que el autor no consideraba terminada su obra, se estimó que apreciando la importancia de la numerosa información aportada, se justificaba plenamente ponerla a disposición de los lectores interesados.

El Programa de Estudios Médicos Humanísticos de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, decidió publicar esta obra, que constituye una valiosa fuente para la historia de las instituciones hospitalarias nacionales.


(DOCUMENTO DE: Ignacio Duarte García de Cortázar, Programa de Estudios Médicos Humanísticos, Universidad Católica de Chile, Revista Chilena de Infectología, N.2, abr. 2012, en SCIELO - Scientific Electronic Library Online, CONICYT, www.scielo.cl)


CASA DE MATERNIDAD DE SANTIAGO

El cuidado del parto no constituyó un tipo de asistencia habitual ni regular en los hospitales del país sino por el contrario una atención excepcional que sólo se tornó significativa en volumen en las primeras décadas del siglo XX. Durante el siglo XIX, la Casa de Maternidad de la capital, heredera de la pequeña sala maternal en la antigua Casa de Huérfanos en 1831 y reacondicionada en terrenos aledaños al Hospital San Borja en 1875, fue el recinto caritativo y asistencial que acogía a las parturientas pobres. El establecimiento alcanzó un reconocido prestigio entre la comunidad médica y la Junta de Beneficencia de Santiago gracias al progreso de los tratamientos médicos implementados, la infraestructura disponible y la notable gestión del médico Adolfo Murillo que la dirigió entre 1875 y 1899, sirviendo de modelo para las maternidades que se crearon en los primeros años del siglo XX en algunas ciudades de provincias como Antofagasta yConcepción.

Con el cambio de siglo, este recinto sumó a sus dependencias el trabajo de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Chile, y fue conocido como la Maternidad del Hospital de San Borja que prestó servicios durante gran parte del siglo XX.


Antigua fachada del Hospital San Francisco de Borja

(DOCUMENTO DE: Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos de Chile, www.memoriachilena.cl)


CONSULTAR

















LA INVESTIGACION SOBRE LA IGLESIA DE CARABINEROS
ESTA DEDICADA A


ALEJANDRO  RODRIGO  GALVEZ  GALVEZ
CABO 2º DE CARABINEROS
30 años de edad
Asesinado por extremistas marxistas en Santiago
30 de marzo de 2015


Q. E. P. D.

¡ Adiós !... y gracias por tus servicios a la Patria